Si hay un manual que te dice que es lo correcto que hacer cuando vas a comer con alguien, o cuando dos personas se encuentran frente a una puerta cerrada y los dos quieren pasar, como es que nadie nos da un manual de las cosas correctas que hacer cuando te encuentras con el pene erecto y frente a una persona sin blusa.

Los buenos modales y el buen gusto no se deben de perder cuando desconectas a tu ser racional y te quedas con el animal.

No pasar la noche juntos. Esto no solo es algo que las mujeres quieren, los hombres también tienen su corazoncito, y si fue una noche agradable para los dos el dormir juntos es de buen gusto y una cortesía para el otro. Y si eres de los que prefiere irse a su casa siempre que tienes un encuentro casual, lo mismo si eres de los que gusta tener la cama sola después de un encuentro, déjalo claro antes de empezar, ya sabes, por cortesía.

Ya que estamos en el escenario del encuentro furtivo, si pasaste la noche increíble y te encantaría repetir, exprésalo con todas sus letras, pero en donde entra tu cortesía es darle la opción en tu pregunta a que responda negativamente, y si la respuesta es negativa, no te lo tomes personal, la idea de un encuentro casual, es precisamente eso, que sea casual.

El quitarse la ropa puede ser algo salvaje, lo que no puede ser tan salvaje es caminar por encima de su vestido de noche cuando te levantes o hacer bolas su brassiere especial carísimo y aventarlo debajo de la cama con todo le polvo. Lo mismo con el saco que costó varias quincenas y que lo hizo ver súper galán durante la noche. Tampoco se trata de romper el momento y doblar las cosas y colgarlas en closet, solo de ser considerado con las pertenencias del otro.

No tener condones a la mano no solo rompe el momento, si no que es de mal gusto y lo consideramos una falta grave a la etiqueta sexual.

Intentar algo kinky sin consultarlo. Si te gusta la lluvia dorada o embarrarte de ensalada nadie te juzga, pero intentarlo sin consultar al otro, aun cuando sea tu pareja de años con la que tienes toda la confianza del mundo, es romper la etiqueta sexual.

Utilizar el mismo juguete sexual en diferentes personas no solo está mal, es asqueroso e insultante, no importa si lo desinfectaste con materiales industriales, ese juguete que usabas con tu ex, o se lo regalas a ella o haces una lámpara con el, pero sus funciones originales ya no existen más.

Y por último, la ropa de cama sucia y con manchas del sueño húmedo de la noche anterior es una falta al manual de buenos modales. Lo mismo con la playera que le ofrezcas para dormir, una playera vieja y cómoda se agradece, pero que huela limpia y rica es una obligación.

Oz Goldman

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